Misión de la Pastoral Universitaria

 

Criterios fundamentales a tener en cuenta, para una pastoral universitaria

 Principios y lineamientos doctrinales

 La pastoral universitaria es aquella actividad de la Universidad que ofrece a los miembros de la Comunidad la ocasión de coordinar el estudio académico y las actividades para-académicas con los principios religiosos y morales, integrando de esta manera la vida con la fe. Dicha pastoral concretiza la misión de la Iglesia en la Universidad y forma parte integrante de su actividad y de su estructura. Una Comunidad universitaria preocupada por promover el carácter católico de la institución, debe ser consciente de esta dimensión pastoral y sensible al modo en que ella puede influir sobre todas sus actividades.

 Como natural expresión de su identidad católica, la Comunidad universitaria debe saber encarnar la fe en sus actividades diarias, con momentos significativos para la reflexión y la oración.

De esta manera, se ofrecerán oportunidades a los miembros católicos de la Comunidad para asimilar en su vida la doctrina y la práctica católicas. Se les animará a participar en la celebración de los sacramentos, especialmente del sacramento de la Eucaristía, como el más perfecto acto del culto comunitario. Aquellas comunidades académicas que tienen en su seno una importante presencia de personas pertenecientes a diferentes Iglesias, Comunidades eclesiales o religiones, respetarán sus respectivas iniciativas de reflexión y oración en la salvaguardia de su credo.

 Cuantos se ocupan de la pastoral universitaria invitarán a los profesores y estudiantes a ser más conscientes de su responsabilidad hacia aquellos que sufren física y espiritualmente. Siguiendo el ejemplo de Cristo, se preocuparán especialmente de los más pobres y de los que sufren a causa de las injusticias en el campo económico, social, cultural y religioso. Esta responsabilidad se ejercita, en primer lugar, en el interior de la comunidad académica, pero encuentra aplicación también fuera de ella.

 La pastoral universitaria es una actividad indispensable; gracias a ella los estudiantes católicos, en cumplimiento de sus compromisos bautismales, pueden prepararse a participar activamente en la vida de la Iglesia. Esta pastoral puede contribuir a desarrollar y alimentar una auténtica estima del matrimonio y de la vida familiar, promover vocaciones para el sacerdocio y la vida religiosa, estimular el compromiso cristiano de los laicos e impregnar todo tipo de actividad con el espíritu del Evangelio. El acuerdo entre la pastoral universitaria y las Instituciones que actúan en el ámbito de la Iglesia particular, bajo la dirección o con la aprobación del Obispo, no podrá ser sino de beneficio común.

Las diversas Asociaciones o Movimientos de vida espiritual y apostólica, sobre todo los creados específicamente para los estudiantes, pueden ser de una grande ayuda para desarrollar los aspectos pastorales de la vida universitaria.

1.         LA PASTORAL UNIVERSITARIA EN LA MISIÓN DE LA UNIVERSIDAD

1.1       La Universidad

1.2       La Pastoral en la Universidad

3.1. La universidad

3.1.1 La universidad es una comunidad integrada plenamente por todas  las personas que en ella laboran: directivos, docentes, profesores, estudiantes, administrativos y personal de apoyo.

3.1.2 La universidad desarrolla y forma la persona en el nivel superior de la educación, sirviendo a la verdad científica. Este desarrollo y formación se vale de los siguientes medios:

3.1.2.1 Desarrollo de la investigación pura y aplicada a todo nivel.

3.1.2.2 Ejercicio de la docencia a nivel superior

3.1.2.3 Aplicación a las realidades concretas de las enseñanzas teóricas, por medio de prácticas de los ejercicios disciplinarios y dirigidos, sea por petición oficial o privada; y esta remunerada o no, en diversas comunidades, y en grado micro-o macro social.

3.1.2.4 Acciones continuas para la transformación de la sociedad humana, como fermento de la cultura de los diversos grupos comunitarios y del pueblo.

3.2 La pastoral en la Universidad

El Obispo y los demás agentes de pastoral universitaria,-comenzando por el capellán-, en comunión con él, deben anunciar el Evangelio a todo el grupo humano de la entidad universitaria, con solicitud, a la vez, por los que forman parte de la grey y por los que están fueran de ella.

Características de la pastoral universitaria son las siguientes:

3.2.1 Es servicio eclesial de formación en la fe, prestado por los diversos estamentos del pueblo de Dios, dentro del ámbito y extensión que indique el objetivo de cada uno de quienes lo componen y según las diversas formas de presencia universitaria.

3.2.2 Es presencia, testimonio, acompañamiento y animación dentro de la comunidad universitaria.

3.2.3 Es fuente de superación y de vivencia ética en la Universidad, para la búsqueda y recuperación de los valores humanos, científicos, morales y espirituales.

3.2.4 Es instancia dialogante en el interior de la Universidad sobre la problemática nacional e internacional. Procede, así, por medio de diálogos entre la razón y la fe y entre el pueblo de Dios y los hermanos que estén, más o menos, alejados.

3.2.5 Es iniciación, formación y seguimiento de los universitarios en orden a su promoción, para su peculiar ejercicio profesional.

3.2.6 Es fermento cristiano en la edificación de la Universidad, para que la misma cumpla sus propósitos que mira a la ciencia, a la verdad y a la comunidad, en cumplimiento de su misión de servicio al hombre.

2. El capellán en la pastoral universitaria

2.1Aspectos Teológicos y Pastorales

2.2Aspectos Jurídicos

Aspectos Teológicos y Pastorales:

2.1.1 La misión del Capellán es evangelizar el mundo universitario, en profunda comunión con su Obispo, con el presbiterio diocesano, especialmente con los otros capellanes y demás agentes de pastoral, en orden a lograr que la pastoral universitaria sea elemento vivificante de la pastoral orgánica de la diócesis.

2.1.2 El Capellán tiene como objetivo ayudar a formar, en la universidad, la comunidad de Fe, Esperanza y Caridad.

2.1.3 El Capellán ha de ser en el mundo universitario la imagen del “Buen Pastor” descrita en el Evangelio. Ha de ejercer, en consecuencia, el triple ministerio de Cristo: Profeta, Sacerdote y Rey.

Pastoral Profética

La Iglesia debe hacer llegar el Evangelio a más lugares y gentes, pero, ante todo, debe “alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio, los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la palabra de Dios”. Por tanto, los capellanes han de asegurar la presencia pública, estable y universal del  pensamiento cristiano en todo el mundo universitario por medio de homilías, cátedras, foros, boletines y todas las formas posibles de comunicación.

Para que el Evangelio sea, en verdad, “Buena Nueva”, debe transformar la mente y el corazón del hombre, lográndose así que el Cristianismo sea vivió y operante en la comunidad universitaria. Por lo anterior, el Capellán, con la acción del Espíritu, debe guiar a todos los miembros de su comunidad a una libre y consciente adhesión de fe y de amor a Cristo en la Iglesia.

El Capellán es esencialmente evangelizador. Está función es fundamental en la Universidad, precisamente por el carácter pluralista del mundo universitario. No olvidará una catequesis adecuada para ayudar a reforzar la fe en las difíciles condiciones del ambiente del momento, valiéndose especialmente de la doctrina social católica. Pero también dirigida su acción hacia los no católicos y los no cristianos.

Se esforzara el Capellán por atraer a los jóvenes con el testimonio vivo y gozoso de su fe personal y con libertad e independencia respecto de presiones e influencias que quieran convertirlo en instrumento de sistemas políticos e ideológicos.

Con la misma libertad e independencia, podrá también ejercer su función profética en la interpretación de los signos de los tiempos, para ayudar a iluminar las situaciones concretas de la historia presente con la luz de la Palabra del Señor, bajo la guía del Magisterio.

Se esforzará por persuadir, basado en las profundas exigencias de la moral evangélica, respecto a la justicia, la dignidad humana y el concepto cristiano del amor. En la misma forma, enseñará cómo la moral social es imperativo sobre el cual la Iglesia no cesa de exhortar.

Valiéndose del servicio de la Consejería, para el que debe prepararse debidamente, el Capellán ha de ser un factor de crecimiento humano y cristiano. En este menester particular, puede el Capellán comprometer, en la medida da las circunstancias, también laicos capacitados, hombres y mujeres, recordando que la presencia femenina en la universidad es uno de los signos de los tiempos.

Pastoral Litúrgica

Al Capellán universitario se confía la convocación, organización y presidencia de asambleas vivas, adecuadas a las necesidades de la comunidad universitaria, especialmente para la celebración de la Eucaristía.

Además de la celebración de los tiempos litúrgicos, la vida universitaria ofrece muchas coyunturas en la vida académica y social que han de ser bien aprovechadas por el Capellán, como la recepción e inducción de los nuevos, al comienzo y terminación de cuatrimestre, los grados y sus aniversarios, etc.

La muerte de estudiantes, profesores, empleados y su celebración cristiana será también una ocasión propicia para anunciar el sentido evangélico de la vida y de la muerte y mostrar la caridad y compasión de la iglesia con los deudos. Otro tanto ha de decirse de la visita y ayuda a los enfermos.

La preparación cuidadosa, la celebración adaptada y el seguimiento paciente de los que se acercan a pedir los Sacramentos será trabajo privilegiado del Capellán.

El Sacramento de la Confirmación, con toda su dimensión de compromiso apostólico por Cristo, puede llegar a ser instrumento continuo de cristianización del mundo universitario, promovido por el Capellán.

La promoción de una educación recta para el amor, con una esmerada e integral comprensión de la sexualidad humana, la valoración del noviazgo y la preparación inmediata al Sacramento del Matrimonio, serán también campos en los que el Capellán universitario desplegará su celo.

La presentación positiva y pedagógica del Sacramento de la Penitencia, como instrumento formidable de perfección y progreso espiritual, y el establecimiento regular de los tiempos y los lugares para su celebración será un medio que rendirá abundantes frutos en la labor del Capellán.

Pastoral Social

El Capellán, como un Buen Pastor, se esforzara en conocer por su nombre a sus feligreses e ir en busca de los más alejados.

Cuidarla con especial empeño en que el mundo universitario tenga conciencia social y, consecuentemente, compromiso con el cambio social. Por eso, prestará su ayuda generosa no sólo a todos los integrantes de la comunidad universitaria, sin excepción, sino a las obras de proyección, extensión o consultoría que sirven a la sociedad entera, en necesaria conexión con dicha comunidad.

Nada mejor, para la formación de la conciencia social, que la reflexión y estudio delos documentos del Magisterio sobre la doctrina social y a la vez, el conocimiento directo de los ambientes más necesitados y la organización y prestación de servicios en ellos. El Capellán recordará siempre que aquello de “los pobres son evangelizados” es signo de la venida del Reino.

Otros Aspectos

Es muy conveniente, para la unidad y acercamiento de la acción pastoral, que los Capellanes de cada diócesis estén coordinados por un Capellán delegado del Ordinario y constituyan, así, un equipo fraternal y dinámico.

Como la experiencia lo demuestra y según las posibilidades la pastoral universitaria exige dedicación exclusiva.

El Capellán universitario buscará, por los cauces posibles, conducir a los miembros de la comunidad universitaria, de suya transitoria, hacia la comunidad parroquial y realizar trabajos comunes e integrados con ella.

El acelerado progreso y evolución de la ciencia y la cultura exigen del Capellán universitario una preocupación contante por su formación permanente y su actualización.

Aspectos Jurídicos

El Capellán es un Sacerdote a quien se encomienda, al menos en parte, la atención pastoral de alguna comunidad universitaria para que la ejerza de acuerdo con el derecho universal y particular. A él corresponde, pues, organizar y presidir el trabajo que se le ha encomendado.

La comunidad universitaria encomendada al Capellán está constituida por todas las personas que, de alguna manera, participan en la vida de la institución.

El Capellán es nombrado conforme al derecho de la Iglesia.

Es de desear que, donde las posibilidades se lo permitan, el Obispo nombre un delegado Episcopal para toda la Pastoral Universitaria.

En las universidades católicas, además de la presencia institucional de la Iglesia en las directivas, se tendrá la Capellanía como forma específica de servicia pastoral a la comunidad educativa.

En las universidades oficiales o privadas que soliciten formalmente al Obispo el Capellán, éste, una vez nombrado, prestará su  servicio, de acuerdo con las presentes Orientaciones Pastorales y las cláusulas eventuales acordadas en el contrato de nombramiento entre el Ordinario y la entidad universitaria.

En las universidades carentes de Capellán, el Delegado Episcopal para la pastoral universitaria, o quien haga sus veces, realizara, allí, de acuerdo con si Ordinario, el trabajo de pastoral por los medios más convenientes.

De acuerdo con las normas generales de la Iglesia, para cualquier encuentro o celebración ecuménica, el Capellán universitario deberá consultar, en todos los casos, con su Ordinario.

Es oportuno que los Capellanes tengan una razonable estabilidad en su puesto, para poder realizar una misión que supone paciencia y constancia.

El Obispo buscará, de acuerdo con las directivas de “Presbyterorum Ordinis”, la digna remuneración de los Capellanes Universitarios.

-Las universidades y centros superiores de educación católica.

Documento Aparecida.

Según su propia naturaleza, la Universidad Católica presta una importante ayuda a la Iglesia en su misión evangelizadora. Se trata de un vital testimonio de orden institucional de Cristo y su mensaje, tan necesario e importante para las culturas impregnadas por el secularismo. Las actividades fundamentales de una universidad católica deberán vincularse y armonizarse con la misión evangelizadora de la Iglesia. Se llevan a cabo a través de una investigación realizada a la luz del mensaje cristiano, que ponga los nuevos descubrimientos humanos al servicio de las personas y de la sociedad. Así ofrece una formación dada en un contexto de fe, que prepare personas capaces de un juicio racional y crítico, conscientes de la dignidad trascendental de la persona humana. Esto implica una formación profesional que comprenda los valores éticos y la dimensión de servicio a las personas y a la sociedad; el diálogo con la cultura, que favorezca una mejor comprensión y transmisión de la fe; la investigación teológica que ayude a la fe a expresarse en lenguaje significativo para estos tiempos. La Iglesia, porque es cada vez más consciente de su misión salvífica en este mundo, quiere sentir estos centros cercanos a sí misma, y desea tenerlos presentes y operantes en la difusión del mensaje auténtico de Cristo.

342. Las universidades católicas, por consiguiente, habrán de desarrollar con fidelidad su especificidad cristiana, ya que poseen responsabilidades evangélicas que instituciones de otro tipo no están obligadas a realizar. Entre ellas se encuentra, sobre todo, el diálogo fe y razón, fe y cultura, y la formación de profesores, alumnos y personal administrativo a través de la Doctrina Social y Moral de la Iglesia, para que sean capaces de compromiso solidario con la dignidad humana y solidario con la comunidad, y de mostrar proféticamente la novedad que representa el cristianismo en la vida de las sociedades latinoamericanas y caribeñas. Para ello es indispensable que se cuide el perfil humano, académico y cristiano de quienes son los principales responsables de la investigación y docencia.

343. Es necesaria una pastoral universitaria que acompañe la vida y el caminar de todos los miembros de la comunidad universitaria, promoviendo un encuentro personal y comprometido con Jesucristo, y múltiples iniciativas solidarias y misioneras. También debe procurarse una presencia cercana y dialogante con miembros de otras universidades públicas y centros de estudio.

344. En las últimas décadas en América Latina y El Caribe observamos el surgimiento de diversos Institutos de Teología y Pastoral orientados a la formación y actualización de agentes de pastoral. En este camino se ha logrado crear espacios de diálogo, discusión y búsqueda de respuestas adecuadas a los enormes desafíos que enfrenta la evangelización en el Continente. Asimismo se han podido formar innumerables líderes al servicio de las Iglesias particulares.

345. Invitamos a valorar la rica reflexión postconciliar de la Iglesia presente en América Latina y El Caribe, así como la reflexión filosófica, teológica y pastoral de nuestras Iglesias y de sus centros de formación e investigación, a fin de fortalecer nuestra propia identidad, desarrollar la creatividad pastoral y potenciar lo nuestro. Es necesario fomentar el estudio y la investigación teológica y pastoral de cara a los desafíos de la nueva realidad social, plural, diferenciada y globalizada, buscando nuevas respuestas que den sustento a la fe y vivencia del discipulado de los agentes de pastoral. Sugerimos también una mayor utilización de los servicios que ofrecen los institutos de formación teológica pastoral existentes, promoviendo el diálogo entre los mismos y destinar más recursos y esfuerzos conjuntos en la formación de laicos y laicas.

346. Esta V Conferencia agradece el invaluable servicio que las diversas instituciones de educación católica prestan en la promoción humana y de evangelización de las nuevas generaciones, como su aporte a la cultura de nuestros pueblos, y alienta a las diócesis, congregaciones religiosas y organizaciones de laicos católicos que mantienen escuelas, universidades, institutos de educación superior y de capacitación no formal, a proseguir incansablemente en su abnegada e insustituible misión apostólica.

  1. Acción pastoral:

1. La iglesia presente en la pastoral educativa.

2 De la comunidad  emocional a la comunidad de fé.

C. Destinatarios:

1. Estudiantes.

2. Profesores.

3. Administrativos.

     D.   Descripción:

           D.1. Estudiantes:

                   1.1. Estudiantes del curso de desarrollo personal y relaciones interpersonales.

                 1.2. Estudiantes de fundamento de cristianismo y ética.

                 1.3. Federación de estudiantes y asuntos estudiantiles.

          1.A. Actividades:

                 1. A.1. Convivencias.

                 1. A.2. Encuentros.

                 1. A.3. Talleres.

                 1. A.4 Retiros.

                 1. A.5. Proyectos de solidaridad juvenil (SOJU).

                 1. A.6. Proyección social a la comunidad con FEDEUSMA y las diferentes asociaciones estudiantiles.

     2. Profesores

     2.1. Actividades:

               Círculos de reflexión ética.

              Conferencias con temas de actualidad.

              Retiros espirituales.

3. Administrativos

3.1. Actividades:

          Talleres de crecimiento

           Talleres de oración y vida.

           Convivencias.

           Circulo bíblico.

4. Actividades litúrgico-pastoral

           Eucaristías: semanales.

            Rezo del rosario: todos los martes.

           Orientación espiritual y confesión.

           Tiempos litúrgicos fuertes:

                         – Adviento

                         – Cuaresma

                         – Semana Santa

                         – Pascua

                         – Oración por la patria

                         – Campaña de promoción arquidiocesana.